I. ¿Qué es la Pastoral Juvenil?
El trabajo pastoral, hace referencia a “la tarea de la iglesia en un medio determinado. “la pastoral de los adolescentes y jóvenes” para hacer referencia a una población determinada. Es la labor de la comunidad cristiana atender a la juventud con un enfoque basado en los valores y las prioridades expresadas en la Biblia. Es importante considerar que de acuerdo a las edades lo que debe variar son los contenidos.
Podríamos definir el concepto de Pastoral Juvenil de la siguiente forma:
“Acercamiento pastoral que participa en la formación integral del adolescente o joven desde una perspectiva cristiana, considerando su realidad, contexto, necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales entre otras, en las que en una actitud de acompañamiento le edifica, motiva, e inspira a imitar a Cristo como modelo, a la Palabra como norma, de fe y conducta y a la evangelización como estilo de vida”.
II. Principios, No Métodos
El trabajo de la Pastoral juvenil debe basarse en principios y no centrarse en describir o proponer métodos.Los principios son verdades universales y no temporales. Dicho de otra manera, los principios pueden funcionar en todas las culturas y en todas las épocas. Por el contrario, los métodos son temporales y locales. Lo que puede funcionar perfectamente en una iglesia, quizá no es transferible, a otro país, y ni siquiera a otra iglesia aun dentro de la misma ciudad. Mas un principio puede ser adaptado a cualquier cultura y en cualquier época. Un método acostumbra a ser la manera en la que en un contexto o época concreta se aplica ese principio.
Debe evitarse clonar los métodos que otros usan. Piense siempre en cuál es el principio de trabajo detrás de aquel método. Trate de aplicar el principio, no el método sin antes averiguar si será válido y funcionará en su grupo, iglesia, o comunidad. El éxito, aunque a simple vista parezca lo contrario, siempre está en los principios, nunca en los métodos. Estos últimos son sólo vehículos, canales para aplicar los principios universales. Cuando en Icthus Juvenil explicamos un método, lo estamos usando para ilustrar un principio que puede ser llevado a cabo.
III. Jesús, Modelo de la Pastoral Juvenil
Jesús es nuestro modelo de Pastoral Juvenil. Creemos que el trabajo pastoral que llevó a cabo con sus doce discípulos es la fuente de la que debemos beber. Es en Su trabajo formando aquel pequeño grupo de hombres donde vamos a encontrar principios universales que pueden ser aplicados en nuestro ministerio de pastoral con la juventud.
Por eso, cada vez que en Icthus Juvenil planteemos un principio de trabajo, una norma de actuación, una forma de plantear el programa, pregúntese si es posible identificarlo en el trabajo pastoral llevado a cabo por el Maestro. Tu trabajo consiste en buscar en el fondo de tu mente los ecos e identificarlo. Es tu responsabilidad bucear, investigar, excavar en el trabajo del Maestro y tratar de identificar los principios.
IV. El Proceso de la Pastoral Juvenil
No debemos interesarnos en el cambio por lo novedoso de este, sino que nos debe interesar el cambio que nos acerca cada vez más a nuestro objetivo, un ministerio juvenil dinámico, una verdadera Pastoral Juvenil. En otras palabras, en Icthus Juvenil lo que nos interesa es el crecimiento.
El crecimiento natural se da por medio de un proceso. El diccionario define proceso con las siguientes palabras: “conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno”. Veamos los diferentes componentes del proceso de la pastoral juvenil.
A. Las Necesidades de los Jóvenes
Dado a que la Pastoral Juvenil existe para ayudar con el crecimiento de los jóvenes y adolescentes, sus necesidades son el punto de partida del proceso. Necesitamos identificar sus necesidades para poder suplirlas. Creemos que es importante que puedas tener el mejor y mayor conocimiento posible de aquellos que serán los destinatarios de la acción pastoral.
B. El Propósito: “La Madurez En Cristo”
¿Cuál es el propósito de tu trabajo con los jóvenes? y ¿Qué o quién lo determina? Las respuestas a estas preguntas son claves para tu ministerio.Es fácil ver una necesidad y empezar a hacer algo, en ocasiones cualquier cosa que se nos ocurra. Nos gusta estar activos. Nuestra cultura contemporánea promueve y valora la actividad y tener la semana llena de actividades nos da un sentido de satisfacción o importancia. Pero si saltamos de las necesidades hasta alguna actividad, o sea a “la ejecución”, existe una buena posibilidad de que no veamos crecimiento como resultado de lo que hacemos.
Nuestro propósito nos ayuda ver crecimiento real en nuestros jóvenes por tres motivos:
1. Da un sentido de dirección a todo lo que estamos haciendo, o sea presenta el blanco hacia el cual debemos dirigir todo nuestro esfuerzo.
2. Nos ayuda a determinar los medios que necesitamos usar para lograr nuestro fin.
3. Nos permite evaluar cómo van las cosas, si nuestros medios son eficaces o no y cuánto nos falta para alcanzar la meta.
Podemos afirmar con tranquilidad, con seguridad, sin el riesgo de que estemos torciendo el sentido de las Escrituras, que el objetivo último del trabajo con los jóvenes consiste en que éstos sean personas maduras en Cristo Jesús. Dicho de otra manera más llana, más fácil de entender por parte de los jóvenes, que piensen y vivan como Jesús.


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